lunes, 7 de abril de 2008

Breve historia de los Caminos de Hierro


Allá por los años de 1939 y 1940 solía acompañar a mi padre cuando iba a comprar gasolina en la Estación Táchira, hoy San Félix - Estado Táchira, para luego venderla al detal con una bomba manual, en el pueblito andino de Cordero al inicio de la nueva carretera trasandina.
En uno de esos viajes estando en el andén de la Estación, presencié un espectáculo impresionante: Fue el oír el estruendoso rugido de una locomotora de antaño y verla llegar con su larga hilera de vagones; no puedo negar que a mis 13 años, presenciar la llegada del “Gran Ferrocarril del Táchira” fue algo inolvidable y maravilloso.

Este ferrocarril de unos 125 kilómetros de recorrido intercomunicaba al Estado Táchira y la ciudad fronteriza de Cúcuta en Colombia, con el Puerto de Encontrados en el Estado Zulia a orillas del río Catatumbo cerca de su desembocadura en el lago de Maracaibo.
Fue allí, en Estación Táchira, donde oí a algunos vecinos que hacían el siguiente comentario: “El tren no va para Encontrados por carretera, va por un camino de hierro” .
Este fue mi primer contacto con los “Los caminos de Hierro”. Posteriormente en 1942 cuando iniciaba en Caracas mis estudios industriales nuevamente me encontré con ellos en los tranvías que cruzaban todo Caracas y en la Estación Terminal de Caño Amarillo a donde me gustaba ir todos los domingos, para presenciar la llegada y salida de las locomotoras con su larga hilera de vagones desde o hacía La Guaira o Puerto Cabello.
Venezuela a finales del 1800 y principios del 1900 tuvo su red ferroviaria y entre otras podríamos citar:

Ferrocarril Caracas La Guaira Puerto Cabello -1867-1960
Gran Ferrocarril del Táchira Estación Táchira Encontrados 1913-1962
Ferrocarril Bolívar Tucaras Barquisimeto 1877-1960
Ferrocarril de Carenero Río Chico 1889-1950
Ferrocarril Coro La Vela 1897-1920
Ferrocarril Central de Venezuela Caracas Santa Teresa del Tuy

Lamentablemente estas redes ferroviarias del Occidente y Centro del país, fueron descontinuadas en el inicio de las décadas de 1950-1960 pero contemporáneamente dos empresas transnacionales iniciaban la explotación del mineral de hierro en Guayana, Estado Bolívar.
La Iron Mining Company construía el “camino de hierro” desde El Pao hasta Palúa para explotar el mineral de hierro del Cerro de “El Florero", hoy conocido como el Cerro de El Pao, descubierto en 1926.
La Orinoco Mining Company construía el "camino de hierro” desde Ciudad Piar hasta Puerto Ordaz para explotar el mineral de hierro del Cerro “La Parida”, hoy conocido como “Cerro Bolívar” y descubierto en 1947.

En 1956, formé parte de un grupo de venezolanos que fuimos enviados a Italia para recibir entrenamiento siderúrgico, por la entonces Oficina de Estudios Especiales de la Presidencia de la República. Aún recuerdo una de las frases de despedida del Presidente de la República: “Ustedes que van a recibir un entrenamiento siderúrgico en Italia, serán la punta de lanza que iniciará en Guayana la forja de una nueva Venezuela, la Venezuela industrial, cumplan con su deber”.
Durante mi formación siderúrgica realizada en Italia en la Planta a Ciclo Integral “Ilva de Piombino” a la cual fui asignado, me volví a encontrar con “Los caminos de Hierro”, pues el tren 800 de laminación de dicha Planta Siderúrgica producía 24 horas diarias, únicamente rieles de acero comerciales, destinados al Plan Ferroviario de la Unión Soviética.
Históricamente a la fecha, así como Rusia intensificaba sus redes ferroviarias, también el Gobierno de entonces en Venezuela, simultáneamente a la desincorporación de las vías férreas al inicio de la década de 1950, acometía un Plan Ferroviario Nacional para dotar de “caminos de hierro” a toda Venezuela desde Los Andes hasta Guayana, y tal efecto se construyó y entró en operación el tramo ferroviario Barquisimeto – Puerto Cabello.
Posterior a 1958 se paraliza el Plan Ferroviario Nacional, con la excusa de algunos políticos asesores del nuevo Gobierno, quienes opinaron que el mundo vivía en la era de la aviación y las grandes autopistas y que por consiguiente las vías férreas eran un transporte del pasado. Probablemente pudo haber sido una cuestión política ya que el Plan Ferroviario Nacional era considerado como una obra suntuosa de Pérez Jiménez.
Lamentablemente para Venezuela en las décadas de 1960 a 1990 mientras el mundo entero modernizaba y ampliaba sus redes ferroviarias nuestros Gobiernos de turno las paralizaron.
En contraste la historia nos dice que fueron “los caminos de hierro” los que llevaron el progreso del Este al Oeste de los Estados Unidos, así como a otros grandes países del mundo.
Como dato interesante el tren 800 de laminación de nuestra Planta Siderúrgica original, estaba dotado de todas las instalaciones necesarias para la fabricación de rieles comerciales. El mismo fue descontinuado luego de 48 años paralizado y jamás se laminó un riel.
En 1978 tuve la satisfacción de asistir a un Congreso Panamericano de Vías Férreas como Superintendente de Mantenimiento Ferroviario de C.V.G. Sidor C.A en unión de varios empleados de C.V.G Ferrominera Orinoco el cual fue celebrado en Caracas. Durante su clausura por el Presidente de la República, el Sr. Carlos Andrés Pérez anunció oficialmente el reinicio del Plan Ferroviario Nacional e incluso estimaba con mucho optimismo, que para 1.984 la C.V.G. Siderúrgica del Orinoco C.A. estaría enviando vía férrea sus productos hacia el Puerto de Guanta en el mar Caribe.
Efectivamente un Consorcio Europeo obtuvo la buena pro para el inicio de las obras pero el nuevo Gobierno que lo sustituyó, supuestamente detectó una serie de anomalías en el contrato, el cual fue vetado y de nuevo se paralizaron “los caminos del hierro” salvo afortunadamente el plan del Metro de Caracas que continuó su instalación y futuro funcionamiento siendo hoy en día un orgullo para Venezuela.
En 1960 en SIDOR tuve la ocasión de ver la maqueta original del Proyecto para el puente sobre el río Caroní, era un puente con 2 vías de ida y 2 de venida, pasarela peatonal y vía férrea incorporada. Este puente fue considerado “lujoso” o “suntuoso” y en su lugar se proyectó, construyó e inauguró en 1964 el puente de Punta Vista, sin vía férrea, que hoy conocemos.
Posteriormente resultó insuficiente y ya se han construido otros tres puentes sobre el río Caroní. Pues bien, el Ingeniero Leopoldo Sucre Figarella quiso realizar el sueño del proyecto original Innocenti de 1956 para la Zona del Hierro: Lograr que por vía férrea se llevara el personal empleado y obrero desde Chirica en San Félix hasta el área industrial de Puerto Ordaz y Matanzas y viceversa.
A tal efecto y con el apoyo de C.V.G Ferrominera Orinoco C.A., se planificó, construyó e inauguró el cuarto puente “El Puente Angosturita” sobre el río Caroní con vía férrea incorporada similar al vetado modelo Innocenti de 1956, logrando a su vez empalmar “el camino de hierro” de El Pao - Palúa con “el camino del hierro” de Puerto Ordaz – Matanzas - Ciudad Piar.
Murió el Ingeniero Sucre Figarella y no pudo ver realizado ese sueño. Son tan grandes las mafias del transporte enemigos de las vías férreas, que aún existiendo suficientes locomotoras y vías férreas en operación, se continúa llevando el personal a las áreas industriales en considerable número de autobuses.
Admito que en las breves historias de los “caminos del hierro” antes narradas, hay unas cuantas verdades amargas, sin embargo aunque nos duela son verdades.
Espero que los caminos de hierro vuelvan algún día  a brillar bajo el sol venezolano, llevando de un lugar a otro el progreso y el futuro de un nuevo país.