viernes, 18 de abril de 2008

La Vivienda en Puerto Ordaz 1950-2000

En 1950 el grupo de ingenieros Francisco Carrillo Batalla, Moisés Benacerraf y Carlos Guinand, presentan a la Orinoco Mining Company un plan urbanístico tipo “Ciudad Abierta” para Puerto Ordaz y Ciudad Piar como reemplazo a los clásicos campamentos mineros de entonces. Aprobado el plan urbanístico se inicia en 1951 el movimiento de tierra en las sabanas del Hato Uncein en la margen izquierda del río Caroní en su desembocadura en el Orinoco y el 9 de febrero de 1952 se inicia la construcción de estas dos “Ciudades Abiertas” para uso especifico del personal de operaciones de la futura explotación del hierro, las cuales se terminaron entre 1956 y 1960.

Entre 1952 y 1958 la Orinoco Mining Company vende terrenos a Bs. 22 el Mt2 en el casco de Puerto Ordaz y los primeros edificios de dos plantas autorizados por la O.M.C. con permiso de la Ingeniería Municipal de Ciudad Bolívar fueron construídos por el Sr. Ignacio Fratinni así como por la compañía de los hermanos Russo. El primer edificio fue el del Sr. Eliseo Ponta en la Av. Mc Lake hoy vía Caracas, luego vinieron el Mariella, las 4 casas con 9 apartamentos para los empleados de A.G.A., el Hotel Guayana con 26 habitaciones y muchos otros.
A su vez el Banco Obrero entre 1956 y 1957 construye la Urbanización Los Peregrinos en bloques de 4 pisos con excelentes apartamentos para los empleados de la Planta Siderúrgica del Orinoco. Simultáneamente el Banco inicia la construcción de los bloques de 4 pisos de Villa Brasil frente el Campo “B” de la O.M.C., la urbanización de Villa Brasil frente a los bloques, siguiendo el sistema de la Urb. de Coche en Caracas, usando sendas en vez de calles transversales, con casitas de interés social, adosadas unas a otras y sin jardines ni zonas verdes en sus calles; luego la Urbanización de Villa Colombia similar a Villa Brasil y posteriormente ya en 1960 construye los bloques de Villa Central y Mendoza similares a los de Villa Brasil. La única urbanización sin veredas ni sendas fue la de Mendoza construida años más tarde.
El 2 de julio de 1961 cuando se fundó a Santo Tomé de Guayana el Presidente Don Rómulo Betancourt criticó fuertemente al Banco Obrero por este tipo de urbanismo. Sus palabras fueron: “Lamentablemente es vergonzoso que el Banco Obrero y la Ingeniería Municipal de la época hayan permitido la construcción de estas deplorables urbanizaciones, al lado del excelente urbanismo existente de la O.M.C.”
Hoy en dia estas pequeñas viviendas son consideradas hornos habitacionales de interés social.
La pregunta sin respuesta que todos los pioneros nos hicimos en su momento fue: ¿Por qué el Banco Obrero no continuó con el urbanismo recomendado y efectuado por el Ing. Carrillo Batalla para la Ciudad Abierta de Puerto Ordaz? El 29 de diciembre de 1960 el Ejecutivo Nacional crea “La Corporación Venezolana de Guayana” C.V.G. con la promulgación del decreto Nº 430 y una de sus funciones era: “Planificar y Programar el Desarrollo Integral de la Región Guayana”
Para 1951 San Félix contaba con no más de 4.000 habitantes y 10 años más tarde en 1962 ya la Zona del Hierro contaba con 8.650 viviendas y su población estaba cercana a los 50.000 habitantes.
Para esta fecha (1962) la C.V.G. trataba de solucionar el problema de la vivienda que era lo más crítico y a tal efecto contaba con medios como:

·         Estimular la intervención de organizaciones públicas y privadas constructora de vivienda popular.

·          Desarrollar un programa de mejoramiento urbano progresivo dotado de todos los servicios: Agua, cloacas, drenajes, electricidad, vialidad, etc.

·         Promover la creación de cooperativas de crédito y de organismos de financiamiento que atraigan hacia Guayana a pequeños y grandes inversionistas y constructores.


En el año de 1962 el presidente Don Rómulo Betancourt creó la agencia del Banco Obrero en Puerto Ordaz designando a Don Pedro Peraza Salazar quien ocupó el cargo hasta 1967; durante ese lapso construyó 4662 unidades de viviendas en Puerto Ordaz y San Félix y 575 en Ciudad Bolívar. Es justo mencionar al señor Emilio Uncein hijo de Don Alejandro quien promovió y contribuyó al desarrollo del barrio Castillito cuando la Gobernación mudó la zona de tolerancia de dicho barrio en 1960. El joven Emilio parceló y vendió a Bs. 2 el M2 en Castillito colaborando así en lo que hoy día es el barrio Castillito de Puerto Ordaz, convertido en zona comercial y residencial.

El 7 de enero de 1964 con ocasión de la toma de posesión del 1er Ayuntamiento del Distrito Caroní, el General Rafael Alfonso Ravard, Presidente de la C.V.G. y orador de orden pronunció las siguientes palabras: “Hemos construído calles, acueductos colegios, escuelas, jardines de infancia, viviendas, carreteras, puentes y puertos además de operar la Planta Siderúrgica del Orinoco y la Central Hidroeléctrica Macagua I, pero creemos que nuestra función inicial atrae o establece instituciones que continúan lo que la Corporación ha iniciado o que administran lo que hemos construído o cuyas actividades puedan realizarse con ventajas porque hemos facilitado su llegada o su presencia”.

Otra meta de la Gerencia de Bienes y Raíces de la C.V.G. en materia de vivienda era la ayuda a quienes querían construir sus propias casas mediante la preparación, al paso más breve posible de áreas en que puedan establecerse en lotes regulares, con trazado de calles y donde fuera fácil suministrar los servicios urbanos necesarios, mientras que los gastos de administración y supervisión, así como los costos de reparación de técnicos eran sufragados por la C.V.G. La idea primordial era la de construir 70.000 viviendas para 1972.


Ya para el 2000 el crecimiento urbanístico de Ciudad Guayana de la mano de la C.V.G., tuvo un auge sin precedentes; en Puerto Ordaz el urbanismo llegó a Matanzas y mas allá del Core 8 y en San Félix ocurrió algo superior inclusive en urbanismo; sin embargo, pese a la colaboración que ha tenido la C.V.G. con el apoyo de los organismos del Estado tales como: Inavi, Fondur, El Banco Nacional de Ahorro y Préstamo así como las Asociaciones Civiles de Vivienda, sigue existiendo un alto déficit habitacional, no sólo en Ciudad Guayana sino a nivel nacional.