viernes, 18 de abril de 2008

San Félix 1770-1938

Según las fuentes documentales y arqueológicas, la primera ciudad de Santo Tome de Guayana se estima que estuvo ubicada en las confluencias de los ríos Orinoco y Caronì, en las proximidades de Palúa y fue fundada por el conquistador español Don Antonio de Berríos el 21 de Diciembre de 1595, conociéndose esta fecha como su primera fundación. Según el hermano Nectario Maria, en su obra “Guayana” San Fèlix fue fundada entre los años 1770 o 1771.

San Fèlix fue una antigua misión, y así lo define el barón Alexander Von Humboldt en el 1800. En 1841 perdió su nombre y se le denominó legalmente Parroquia Civil de Puerto Tablas. En 1888 bajo la advocación de la Inmaculada Concepción de Maria, como patrona de San Felix, el clero estableció definitivamente el nombre de San Felix, dejando a un lado al de Puerto Tablas.
Puerto Tablas, hoy SanFélix, además de tener como Patrona a la Inmaculada Concepción de María; también venera y debe su nombre al santo "San Félix de Cantalicio", cuya imagen fue traida por los misioneros capuchinos catalanes, quienes fueron los que colonizaron la Provincia de Guayana de 1686 a 1817. Este Santo de la orden de los hermanos menores capuchinos, nació en Italia en 1513 y murió en 1587.
Fue nombrado santo por el Papa Clemente XI en 1712.

Su condición de puerto principal del Territorio Federal Yuruary y ser la puerta de entrada hacia la Guayana del sur, le permitió a San Felix recibir naves de diversos calados y tamaños. Estos vapores transportaban los insumos y equipos necesarios para el desarrollo de la explotación de las minas de oro de “El Callao” a partir de 1845 a 1909 con las minas del “Perú”.

Otros vapores transportaban hacia otros países: ganado en pie, cueros curtidos de vacuno, tigre, caimán y venado, dividivi, plumas de ave, etc. San Felix además de ser un puerto floreciente en importaciones lo fue en exportaciones; siendo en consecuencia su puerto la principal base económica en el lapso antes señalado. Se tiene conocimiento que entre los primeros vapores que llegaron al puerto de San Felix de Guayana, estaban El Héroe, que navegaba entre trinidad San Felix y Ciudad Bolívar, El Whitey, El Venezuela, considerando como el primer vapor que oficialmente navegó el rio padre en 1849 y pertenecía a la compañía inglesa Albión siendo su primer capitán E.A. Turpin, este vapor usaba dos chapaletas o ruedas gigantes con paletas de ambos lados del Barco. El Delta únicamente usado para pasajeros, en este vapor llegó a San Felix procedente de Ciudad Bolívar el 23 de noviembre de 1914, en visita pastoral Monseñor Dr. Sixto Sosa Obispo de Santo Tomé de Guayana, quien volvió a San Felix en 1918 en el vapor Alianza. Otros vapores de la época fueron El Manzanares, El Miranda, El Trinidad, El Paparo, El Apure, El Arauca y muchos otros.

Además de los vapores existían las Goletas o Balandras que llegaban hasta las islas del Caribe y puertos de Norte América, con capacidades hasta las 60 toneladas, las más conocidas eran: La Prosperita que se hundió en 1923 en Punta de Piedra, La Estefanía, La Beshica, La Minerva , La Sofía y La Gaviota. Como se puede observar, San Felix fue el puerto de mayor importancia para toda la Guayana a mediados del 1800 y principios del 1900. Este gran movimiento portuario dio lugar a la fundación de las grandes casas de consignación que venían a complementar el gran eje económico producto de la explotación minera del sur de Guayana con otros países del mundo.

Las casas de consignación de San Felix comenzaron a fundarse con la explotación minera en el sur que empieza en 1841. La importancia y auge de estas casas obligò al General Antonio Guzmán Blanco a construir una carretera o un camino real en 1875 entre Puerto de Tablas y la Villa de Upata y el 3 de Septiembre de 1881 se creó el Territorio Federal Yuruary con capital en Guasipati. Ya para 1861 las casas de consignación y el Puerto de Tablas eran conocidas en Europa y en varios estados de Norte América. Las casas de consignación más importante fueron: Don Eduardo Antonio Mathison, Pedro Elías Bherems, Carlos César Gruber y Alfonso Ramírez.

Las mercancías, equipos o maquinarias para las mimas eran descargadas en Puerto Tablas (San Félix) inspeccionadas por el resguardo aduanal y almacenadas en los grandes patios de las casas de consignación, de donde eran transportadas a sus destinos en el sur minero mediante carros tirados por bueyes o mulas y arreos de burros.

Por San Félix pasaron los equipos y maquinarias para los molinos de las compañias americanas Tigre, Mocupia, Nacapay, Panamá, La Inglesa Potosí, El Callao. También llegaron de Europa costosas maquinarias para Newgolfield of Venezuela Limited. Completaban este gran lazo económico desde 1841 en Puerto Tablas o San Felix, los numerosos carros de bueyes o de mulas y los arreos de burros que hacían el transporte terrestre.

El carro buey llamado también vagón, estaba integrado por 6 y hasta 8 yuntas de bueyes, la yunta eran 2 bueyes paralelos que en total sumaban de 12 a 16 animales que tiraban una gran plataforma de madera con techo y 4 ruedas también de madera con platinas de hierro en su periferia. En esta plataforma se ubicaba y amarraba la mercancía cubierta con lonas para protegerla de la lluvia.

El conjunto parecía un rancho andante que transportaba hasta 60 quintales (3000 Kg). Solía haber un carro más pequeño tirado por 5 yuntas de bueyes y con capacidad de 28 quintales (1400 Kg). Cada carro o vagón era conducido por un solo hombre y llevaba 2 vigilantes como escolta de protección para el camino. Existian los carros tirados por 4 yuntas de mulas que podían llevar hasta 20 quintales (1000 Kg) y eran similares en estructura a los carros tirados por bueyes pero más pequeños y ligeros.

Los arreos de burros constituían el tipo de transporte más duro de la época, cada arreo estaba formado por 12 a 15 burros; los mejores burros cargaban en sus lomos hasta 2 quintales cada uno (100 Kg) de peso, el arreo siempre llevaba un burro guía que impedía que los demás burros le pasaran. Los carros de bueyes, en época de verano tardaban 6 días para llegar a Upata y 10 días para el Callao, en cambio los arreos de burros eran más rápidos y llegaban dos días antes. Todos estos carros y burros convergían en San Felix de donde partían con mercancía hacia el interior de Guayana, por lo tanto las caravanas eran numerosas y muy parecidas a las del antiguo oeste americano. Estos vehículos de tracción de sangre comenzaron a desaparecer con la llegada de los primeros camiones a Ciudad Bolívar a partir de 1922.

Este gran movimiento de carga y descarga en vapores en el puerto hizo necesario el control por parte del Estado para evitar el contrabando. Así nacieron los antiguos resguardos aduanales los cuales estaban integrados por un comandante, un celador y dos ayudantes. Entre los primeros comandantes citamos a José Rodríguez Balsa en 1885, Manuel Elías Bherens en 1888, Silvestre Revete 1890 y Teófilo Delgado en 1914.

El movimiento comercial de Puerto Tablas fue tan importante, que impresionó al escritor alemán Kart Ferdinand Appun, quien estuvo en Guayana en 1848 y en su obra titulada “Los Trópicos” expone: “…Debido al comercio vivo hay algo de prosperidad en Puerto Tablas, pues se embarca allí anualmente una considerable cantidad de ganado a la Guayana Inglesa, Suriman, Cayenne, Trinidad y otras islas. El camino principal hacia el Dorado de Tupuquen y Caratal arranca también allí, pasa por Upata y es tan frecuentado que mientras yo estaba en Puerto Tablas, no se podía encontrar una sola mula, pues todas las bestias de montar y de carga estaban ininterrumpidamente en el camino hacia y desde las minas de oro”.

Estas observaciones de Appun reflejan el movimiento del Puerto a pesar de referirse a 1848, cuando en verdad el gran desarrollo minero de la región del sur fue a partir de 1868 y siguientes en que San Félix era el único puerto de entrada y salida del Sur Guayanés. El repunte económico de la gran urbe actual parte específicamente del año de 1.938, cuando comenzaron en San Félix los trabajos de agrimensura para las instalaciones de la empresa Iron Mines Company of Venezuela subsidiara de la Bethelehem Steel Company de los Estados Unidos de Norte América, que se dedicó a la explotación del yacimiento de mineral de hierro del El Pao descubierto en 1926.

San Félix continuó su gran desarrollo a partir de 1947 cuando se descubrió el yacimiento de mineral de hierro en el cerro La Parida, hoy Cerro Bolívar y la Orinoco Mining Company inició su explotación a gran escala fundando la ciudad de Puerto Ordáz en las vecindades de San Félix el 9 de Febrero de 1952. El yacimiento del Pao fue explotado por la Iron Mines Company hasta 1975 cuando por Decreto Oficial Nº 580 fue nacionalizada la industria de extracción y comercialización del mineral de hierro. Continuó su explotación por la C.V.G. Ferrominera Orinoco, C.A. hasta mediados de 1990 cuando esta empresa descontinuó su explotación ante el bajo rendimiento del yacimiento.