jueves, 29 de mayo de 2008

Querido Papá

Me tomo el atrevimiento de escribir en tu blog esta carta, después de leer tu artículo publicado en el día de hoy en el "Correo del Caroní" de Ciudad Guayana y el cual está también en este blog.

Me da mucho dolor ver que despuès de tantos años de lucha, sacrificio y dedicación a una causa, como lo fue el trabajo siempre honesto y lleno mística que desempeñastes en SIDOR, hoy en día tengas que escribir ese artículo y muchos otros que sé que has escrito para demandar justicia, la homologación de tu pensión, que mereces porque te la ganastes a pulso, te la ganastes cuando dedicastes tantos años de tu vida útil y productiva a una empresa, cuando fuistes siempre honesto mientras que otros quizá en tu lugar hubieran aprovechado el cargo quie tenías y la ocasión para ganar "más" a espaldas de la verdad.

Papá , tú luchastes tu lucha, tu distes lo mejor de tí en todos esos años dedicados a SIDOR No se te reconoció el esfuerzo, no se te dió siquiera el merecido derecho que tiene todo trabajador después de tantos años de entrega al trabajo: Una pensión digna y justa.

Recibistes una miseria, que no compensaba todos los sueños, sacrificios y esfuerzos que hicistes al irte a Guayana cuando sólo era un paraje inhóspito y despoblado. Siempre cuando somos trabajadores jóvenes soñamos con nuestra pensión de vejez y que ésta sea justa y acorde a nuestros méritos. Pero para tí no fue así! y no sabes cómo lo siento papá!

En este mundo hay distintos tipos de personas, entre esas hay unas que son nobles, entregadas, sinceras, honestas, que dan lo mejor de sí con mística y entrega, que no reparan en sacrificios, y que siempre terminan el día con la satisfacción de haber cumplido con su tarea lo mejor posible.
Son esas que tienden la mano, son las que siempre sacan fuerzas de donde no las hay para continuar, esas que enseñan a sus hijos con el ejemplo, con la conducta, con los valores ejemplares, con el ser de un modo que no se presta a confusiones, porque no las hay, es el modo del ser y obrar recto y justo, siempre.
Y tú papá, eres una de esas.

También hay otras personas, que son las que siempre buscan el provecho propio, que se llevan por delante a quien sea con tal de lograr sus metas y objetivos, muchos de esos ruines y egoistas. Esas que aprovechan los puestos de mando, el poder, para sacar ganancias, pisando a otros, pasando sobre los grandes valores de la humanidad como son la Justicia, la Verdad y la Honestidad.. Por esas personas, porque ellas se cruzaron y se siguen cruzando en tu camino, por ellas papá, no pudistes ni has podido hasta hoy obtener lo que por derecho te pertenece.

Pero sabes qué? para mi es un orgullo saber que siempre he tenido un padre que ha pertenecido al primer grupo.
Porque te hemos tenido como padre mis hermanos y yo, y tus nietos como abuelo, es por eso que hemos podido ser personas de bien, derechas, con sentimientos de solidaridad y justicia en nuestros corazones, con sentimientos humanos de bondad, amor y fe.

Los derechos no se mendigan, eso es algo muy cierto....los derechos se obtienen o no obtienen, se otorgan o no se otorgan, se luchan o no se luchan, se merecen o no se merecen.....y tú el derecho a que se te respete y se te haga justicia lo tienes inherente de por sí. Pobres los que te lo han negado, pobres los que han pasado por encima de el, pobres de verdad porque espìritus asi, no merecen ni siquiera la pena de la consideración. Y tú papá eres demasiado grande en comparación con ellos. Tú los has superado, tú estás sobre todos ellos.

Con éstas líneas te quiero decir que si no llegaras a ver la justicia que mereces, piensa que no hay mayor satisfacción que el saberse recto, digno y merecedor de todos los derechos y del más grande respeto, merecedor del amor de tus hijos, nietos y familia y eso tú lo tienes de sobra.

Sólo los grandes pueden mirar adelante con la vista recta, sólo los grandes pueden sentir la satisfacción de una vida siempre llena de honestidad y asi ha sido la tuya.

CVG SIDOR no es más y no ha sido más que una de las miserias de este mundo, pasastes por ella, la engrandecistes con tu presencia y tu dedicación, pero al fin y al cabo no se le puede pedir peras al olmo ni justicia ni respeto a quien desconoce esos valores.

Papá: Te quiero mucho....!! eres un grande y lo seguirás siendo siempre.....No lo olvides!

Tu hija
Vilma

Bélgica, 30 de mayo de 2008