domingo, 15 de junio de 2008

Museo Cuartel "SAN CARLOS"

Esta carta fue remitida por mi al Diario VEA en febrero de 2006, la copio por parecerme de interés.

Señores
DIARIO VEA

Atención: Señor
Director.-

El objeto de ésta comunicación es el de comentarle a Usted las impresiones que recibí con ocasión de una visita que le hice al Cuartel “San Carlos” el pasado 18 de enero del año en curso. Fui de visita a este tristemente célebre “Prisión Política” en compañía de mi sobrino Héctor Vivas y un nutrido grupo de compañeros suyos, recordando con emoción aquella memorable fuga de 20 presos políticos que el 18 de enero de 1.975 se escaparon por un túnel que ellos mismos excavaron durante muchos meses.

Presos Políticos versus Políticos Presos

En el mes de enero pasado se puso de moda el caso de los “presos políticos”, primero fue nuestro Cardenal cuando el 14 de enero en la Catedral de Barquisimeto mencionó “Los presos políticos del Régimen”. Luego continuaron los lideres de la oposición con la misma “cantaleta” durante la manifestación del 23 de enero.

Muchos de esos líderes de la oposición que vociferaron y mencionaban los presos políticos del régimen, formaron parte del Gobierno de turno con cargos importantes, en 1.975 cuando se fugaron del “San Carlos” los citados 20 jóvenes revolucionarios, verdaderos “presos políticos”.

Para los venezolanos de hoy, menores de 30 años, es muy importante y funcional que sepan y conozcan la realidad de lo que fue un “preso político” en relación a un “político preso actual”.

Los jóvenes que se fugaron aquella madrugada del 18 de enero de 1.975 estaban detenidos allí por una policía política, sin orden de detención, sin la autorización de algún juez, por el sólo delito de sus ideas revolucionarias, socialistas, bolivarianas, de izquierda, por no compartir las directrices oligarcas del Gobierno de turno, por estos delitos tenían que permanecer en prisión con la muy remota posibilidad de un juicio justo.

“Los políticos presos de hoy” están privados de su libertad con la autorización del Ministerio Público, con una orden de detención de un juez de la República por delitos comunes y con un juicio en proceso; no están detenidos por el capricho de una policía política como en el pasado. Es muy fácil notar la diferencia entre un “preso político” y un “político preso”.

Cuando visité “El Museo de San Carlos” el 18 de enero, observé el total abandono en que se encuentra, y digo “museo” porque algún día tendrá que ser un verdadero “museo”. Actualmente se encuentra en demolición la cárcel anexa al Cuartel donde estaban los calabozos de los “Presos Políticos”, para ésta fecha aun no habían demolido el calabozo donde tenían prisionero al Sr. Teodoro Petkoff y allí pudimos observar la tapa de concreto que cubre la tanquilla que daba al túnel por el cual se escapó o fugó una noche de 1.967 el Sr. Petkoff junto al Sr. Pompeyo Márquez y otro detenido que estaban prisioneros posiblemente por las mismas causas de los fugados el 18 de enero de 1.975

Personalmente soy de la opinión que ese calabozo y los dos túneles clausurados o taponados deberían simbólicamente ser reabiertos y expuestos al público y que sean colocadas sendas placas alusivas a las fugas donde figuren los nombres de los fugados y que se mencionen las causas e ideales motivo de sus detenciones.
Cuando los venezolanos jóvenes de hoy visiten el Museo “San Carlos”, podrán tener una visión más clara del pasado político nuestro, una visión más clara de lo que fue un “preso político” y más clara de lo que fue el Cuartel “San Carlos” durante la “4ta República”: Una Prisión Política.

Para finalizar ruego a Usted Señor director contactar el ente responsable para la conservación de éste Patrimonio Histórico de la Ciudad de Caracas y sugerirles la no continuación de la demolición de los calabozos, para lograr su conservación así como también la reapertura simbólica de los dos (2) túneles y la colocación de las placas recordatorias de las fugas.
Es justicia.

De Usted atentamente,

Rafael Vivas Vivas